LA EDITORIAL DE JEAN-PIERRE BLANC

 

Estimados visitantes:
¡Bienvenidos al nuevo sitio web de Malongo!

Hemos imaginado este nuevo espacio virtual para expresar mejor nuestra concepción personal de este fabuloso producto que es el café. Tanto en el entorno gráfico como en cada uno de los contenidos hemos querido evocar las mil razones por las que todos juntos hemos tejido lazos íntimos con esta bebida especial. Sentimos tanto bienestar cada vez que durante nuestra jornada, solos o acompañados, nos encontramos delante de una taza de café. ¡De BUEN café!, el cual transmite imágenes que nos hacen soñar, visiones de plantaciones lejanas, de manos expertas que tallan los cafetales o cosechan las preciosas cerezas, sacos de yute empilados en las bodegas de los cargos y mucho más. Sus aromas nos hacen viajar a los talleres olorosos, en cada etapa de su fabricación, maestros artesanos le prodigan todos sus cuidados.

Para Malongo, es impensable manipular un producto de tal nobleza sin un enfoque a la vez humilde y ético. A donde vaya en este sitio, en las páginas que presentan nuestras gamas de cafés, nuestras máquinas, nuestros métodos y nuestros terrenos favoritos, en las que contamos nuestra historia, se expone nuestra filosofía o se detalla nuestra acción sobre el terreno, en las secciones que tratan sobre el comercio justo o de la agricultura biológica, encontrará en primer plano nuestros valores. El color blanco dominante del conjunto encarna la pureza, la autenticidad y la sencillez. Nuestro emblema simboliza nuestro compromiso con los grandes retos comerciales y medioambientales del próximo siglo.

El café es una planta agrícola cuyos frutos, antes de entregar su quintaesencia en la taza del consumidor, pasan por múltiples manos que detentan un conocimiento perfeccionado durante seis siglos. La máquina para preparar el café que termina el proceso no debe traicionar el minucioso trabajo realizado al comienzo del proceso. Para tener la seguridad de que se respetan nuestros valores a todo lo largo de esta cadena, nuestra política es asegurar nosotros mismos nuestra producción, de comienzo a fin. En granos o molido, en cajas metálicas o en cápsulas suaves, el café que acondicionamos ha sido seleccionado por nosotros en plantaciones que conocemos y visitamos con regularidad. Son explotadas por pequeños productores cuyas prácticas son una garantía de una muy alta calidad. Mantenemos con ellos relaciones de confianza y de estima. Torrefactamos nosotros mismos los granos verdes, según el método lento “en 20 minutos”, el mejor de todos los métodos. Nuestra gama de máquinas 1,2,3 Spresso se ha elaborado con toda la técnica de especialistas del expresso.

La mayoría de nuestros cafés están certificados por los sellos de Comercio Justo Max Havelaar – del que somos los primeros participantes en Francia – y Agricultura Biológica. Sólo prevemos la expansión hacia un desarrollo cada vez más duradero. En este aspecto, que respetamos mucho, estamos abiertos a las discusiones, tanto con nuestros colaboradores como con nuestra clientela de profesionales y particulares.
Es el motivo por el cual este sitio debe ser considerado como un lugar de intercambio y de información. Es tanto nuestro espacio como el suyo.

Si privilegiamos tanto el aspecto humano en nuestra política es porque la historia de Malongo se basa en encuentros singulares entre personajes entusiastas y determinados. Recorriendo las latitudes ecuatoriales, motivado por mi amor al café y mi sed por aprender, he estado en contacto con cientos de familias de pequeños productores, de maestros torrefactores, de aventureros y otros apasionados con quienes he construido mi propia idea de mi oficio.
Tengo la suerte de compartir este enfoque con quien es mi cómplice desde hace más de treinta años, Hugo Rombouts, y que me brinda su confianza para dirigir la casa Malongo.
En México, el Padre van der Hoff, fundador del sello Max Havelaar, transformó mi sueño cafetero en algo aún más grande, por su convicción, su erudición, su humildad y su visión luminosa de lo que un día pudiera ser el comercio internacional.

¡Así debería ser el comercio: todo el mundo debería ganar!
¡Así debería ser el café: siempre bueno!
Pero, para lograrlo, no tenemos otra posibilidad que romper con las prácticas comunes del mercado del café. Posicionándonos como actor a 360 grados, reinventamos nuestro oficio. Henos aquí comprometidos en un formidable camino de innovación que queremos ver intensificarse aún más en el transcurso de los próximos años.

Que pueda encontrar en estas páginas el deseo de asociarse a nuestra gestión.


Les deseo una agradable visita a todos

Jean-Pierre Blanc