EL CULTO DE LA CALIDAD

LA MEJOR RECETA PARA OBTENER PRODUCTOS DE ALTA GAMA ES LA PREOCUPACIÓN CONSTANTE DE LA CALIDAD DURANTE TODAS LAS ETAPAS DE LA FABRICACIÓN. MALONGO LA APLICA ESCRUPULOSAMENTE DESDE LA PLANTACIÓN HASTA LA DEGUSTACIÓN.

 

UNA CARTA RIGUROSAMENTE APLICADA

Recolección, transporte y almacenamiento respetuosos de la materia prima

Los productores de los 69 cafés originarios de 30 países diferentes están sometidos a las mismas exigencias por parte de Malongo. Se deben respetar todos los criterios que garantizan la mejor calidad posible: plantaciones a la sombra, en altitud, recolecciones manuales del café verde, en varios pasos (para solamente seleccionar las cerezas bien maduras, al contrario de los cultivos intensivos mecanizados, que cada vez más utilizan abonos y pesticidas nefastos), secado sin alteración de los granos.
El método de transporte más apropiado es el saco de yute y en contenedores aislados.

Torrefacción según las reglas del oficio

Clave esencial de todo el proceso, en Malongo la torrefacción se hace naturalmente a la antigua. Es este aspecto artesanal el que garantiza la alta calidad organoléptica de los cafés Malongo. Se necesitan por lo menos veinte minutos a alta temperatura para permitir el pleno desarrollo de todos los aromas en el grano. Además, los cafés Malongo se enfrían sin agua, es decir que son mezclados y enfriados con el simple contacto del aire durante algunos minutos. A pesar de que la legislación autoriza una tasa de humedad del 5%, los cafés Malongo nunca sobrepasan el 2%.

Modos de acondicionamiento y fabricación

Malongo concede mucha importancia al acondicionamiento, siempre al vacío y sobre todo inmediato, con el objetivo de conservar lo mejor posible el frescor y la delicadeza de los aromas. Los tres tipos de acondicionamiento presentan cada uno sus ventajas.
El paquete flexible posee cuatro ángulos de unión para una fijación ideal y lineal, y una válvula inteligente que deja salir el aire pero que le impide entrar, con el objetivo de evitar que el café se humedezca o se ponga rancio al contacto con el oxígeno.
La caja metálica presenta la ventaja medioambiental, puede ser reciclada de forma infinita.
Finalmente, las monodosis individuales adaptadas a las cafeteras 1,2,3 Spresso, particularmente prácticas y funcionales, son el objeto de las mismas preocupaciones.
Esta preocupación de la calidad, tanto gustativa como sanitaria, está oficialmente reconocida desde el 2001 por el certificado IFS versión 5 e ISO 14001 de la fábrica Malongo, a la cual se le otorgó además en el 2008 el sello «Entreprise du Patrimoine Vivant».
Sin olvidar que el servicio de calidad dedicado de Malongo efectúa controles del producto en todas las etapas.