ContextoEn Haití, Malongo ayuda a los niños de las calles de Port-au-Prince.

 

Datos clave

  • Haití es el país más pobre del hemisferio norte
  • El 50% de la población tiene menos de 15 años
  • El nivel de paro es de casi el 60%
  • El 60% de las familias son monoparentales
  • Port-au-Prince tiene 2 millones de habitantes, de los cuales  varios miles de niños entre 7 y 18 años están sin domicilio e incluso sin techo
  • El 30% de los niños de las calles son niñas, de las que el 80% se prostituye para sobrevivir
  • La edad media de las "pequeñas prostituidas" es de 12 años
  • La droga es una práctica común

Las ciudades

El paso del mundo rural al mundo urbano provocó un verdadero trauma en los grupos familiares cuyos valores sociales se han erigido tradicionalmente alrededor de la tierra y de la familia. Las primeras víctimas de este éxodo son los niños que viven con su madre en condiciones precarias o en familias de adopción que les explotan y de las que ellos intentan huir, incluso en las calles. Así, los lakous (recintos familiares del campo) han sido reemplazados por chabolas; de pobres se convierten en miserables.

Los niños

Sin verdaderas familias para acogerlos, los niños subsisten en pequeños grupos según la ley de los cárteles. Llevan una vida salvaje en un entorno de violencia y de represión, viven del hurto, de las sobras, de pequeños trabajos o de la prostitución, y duermen en la calle.