| |
 |
El agua y las sales
La calidad del agua es primordial para obtener un buen café. Un agua dura da un café duro y amargo. Se recomienda un agua mineral con poco contenido de calcio, o bien agua de la red pública tratada con un descalcificador. Otro gran principio es que el agua no debe hervirse jamás, sino más bien llevarse punto de hervir, entre 92-95.
El Agua de Malongo ha sido especialmente extraída desde los Pirineos por sus características únicas. Su acidez ligera hace de esta agua ideal para el café, desarrollando toda la calidad de los aromas originales. Es muy pobre en calcio y en consecuencia ayuda a conservar el buen estado de las máquinas de café.
|
| |

|
el Molido y la dosificación
Polvo fino, medio o grueso, todo depende del tipo de cafetera.
El polvo más fino es el del café turco. Le sigue el expreso, más bien fino. Los otros métodos de filtración necesitan más o menos un polvo similar. Los envases indican por lo general el tipo molido.
Para los de filtro, se recomiendan 10 gramos de café por taza, lo que corresponde a una cucharada sopera bien llena.
Para el expreso, se recomiendan 7 gramos por taza. Es la dosificación que se usa en la fabricación de las dosis 123Spresso.
|
| |

|
La taza y el azúcar
Es siempre recomendable usar una taza en forma de tulipán, de porcelana gruesa, y si se toma con azúcar, ésta debe ser blanca y en polvo.
|